Historia

En la década de los ochenta y noventa, un gran número de población indígena que residía en zonas rurales del Estado de Chiapas migró paulatinamente a las áreas urbanas, principalmente en busca de mejores condiciones de vida o a causa de expulsiones por motivos religiosos o políticos.

Actualmente, San Cristóbal de Las Casas sigue siendo un centro receptor de población indígena, fundamentalmente de las etnias mayas tsotsil y tseltal, quienes se han instalado en las zonas marginales de la periferia de la ciudad, especialmente en colonias de la zona norte, donde en su mayoría carecen de algunos servicios básicos como agua potable, drenaje o recolección de basura.

Una mayoría se emplea en el comercio informal, en calles, plazas y mercados de la ciudad, mientras que un grupo más pequeño se emplea en el trabajo doméstico o en pequeños comercios. Un 61% de la población de la ciudad no tiene acceso a los servicios de salud.

Aún con grandes retos sociales que afrontar debido a la marginación de sus habitantes, el gasto público del municipio se destina a transformar la ciudad en un centro turístico, lo que trae consigo el encarecimiento de los productos y servicios, así como demanda de mano de obra especializada.

Todo esto resulta en menores oportunidades de movilidad social para la población indígena y genera condiciones de mayor discriminación y violencia entre los habitantes, así como un incremento en la migración hacia el norte del país o a Estados Unidos.

Melel Xojobal es una organización social fundada en San Cristóbal de Las Casas, Chiapas, en febrero de 1997.

Si bien nació de la Diócesis de San Cristóbal, poco después se constituyó en una asociación civil separada de la iglesia.

Durante sus primeros años, la experiencia de la organización se centró en programas educativos con niñas y niños en situación de calle. Posteriormente, su trabajo se ha ido transformando, ampliando y adecuando para contribuir de manera más efectiva al cumplimiento de los derechos de las niñas, niños y jóvenes indígenas en situación de exclusión social.

La organización trabaja con las niñas, niños y jóvenes indígenas del Estado de Chiapas en la promoción, defensa y ejercicio de sus derechos, a través de procesos participativos para el mejoramiento de su calidad de vida desde la diversidad cultural.

 Se proyecta como una organización sostenible, especializada en la participación educativa y la generación de conocimientos con enfoque de derechos y perspectiva de género, centrando su acción en la infancia y juventud indígena en contextos urbanos.